lunes, 14 de mayo de 2018

DECIDE CONVENIENTEMENTE



Pese al gran interés de involucrarnos en la moda de la guerra sucia entre las campañas presidenciales, muchos deciden evadirlo, haciendo caso omiso al irrespeto y bajeza, evitando descalificar a los candidatos y sus propuestas. 

Esta famosa guerra sucia refleja las falencias de nuestra sociedad cuando se pretende restar importancia a las propuestas de los candidatos intentando enfocarnos únicamente en la popularidad o simpatía. Además, deja al descubierto la pobreza de argumentos para convencer virtuosamente y hacernos creer que todo se debe alcanzar con irrespeto, desconfianza y burla.

Las próximas elecciones son una oportunidad para quienes, cansados de la mentira y la falsedad, deciden votar conscientemente, demostrando que sí es posible acabar con las formas malsanas de hacer política que nos han querido instaurar.

No cabe duda que todos queremos lo mejor para sí mismo, para nuestras familias y la comunidad. Por eso, deberíamos realizar un análisis objetivo intentando dejar a un lado las pasiones y sectarismos y más bien estudiar conscientemente las propuestas de los candidatos para identificar la mejor opción, es decir, la más conveniente para el país. A continuación, unos cuestionamientos que podrían ayudarnos:

¿Decides porque revisaste los logros del candidato y las posibilidades reales de implementar sus propuestas?

¿Emites conceptos imparciales de las propuestas y candidatos, de esas que contribuyen a un debate de altura y a mejorar el ejercicio de la política en Colombia?

¿Sabes si tu candidato de preferencia es alguien cuyo esfuerzo, sacrificio y dedicación lo distinguen como un buen servidor y ante todo un buen ciudadano?

¿Es tu candidato un ser con carácter, respetuoso y equilibrado que defiende los intereses y derechos de toda la comunidad?

¿Existe coherencia en sus ideales, propuestas y valores a lo largo de su vida pública y por ende nos generan seguridad y confianza del futuro del país?

Eres consciente del compromiso real del candidato para frenar y acabar la corrupción porque dice NO a la politiquería y al oportunismo electoral, pues sabe que la corrupción electoral es la raíz de toda la degradación, raíz que impide la inversión y tu bienestar social.

Recuerda que dices sí a la corrupción cuando votas por candidatos que están respaldados por los protagonistas de los escándalos, de la politiquería y la delincuencia, olvidando que después, desde la presidencia estarán al servicio de éstos ya que deberán retribuir los consabidos respaldos.

Por eso este 27 de mayo decide convenientemente por una Colombia sin violencia y sana, eligiendo a quien pueda cimentar las bases sólidas para fortalecer la institucionalidad, impulsar el desarrollo económico-social y sostenible para mayor productividad, empleo y educación de calidad que genere conciencia e inteligencia colectiva.  

Tu puedes marcar la diferencia, elige convenientemente, piensa en nuestra patria Colombia.

Correo: sisi.barranquilla@gmail.com

Publicado en http://diariolalibertad.com/sitio/2018/05/14/decide-convenientemente/


miércoles, 9 de mayo de 2018

LA MATERIA DEPENDE DEL PROFESOR



Cuando se trata de hacer, lo mejor es hacerlo bien y dichosos son los que hacen el bien sin importar a quien.

Una prima, gran maestra en su oficio, me llevó a recordar a las personas que en su labor diaria enseñan algo provechoso para la vida, cuando con gran acierto expresó: “la materia depende del profesor”, en memoria de su profesor y decano de Derecho de la Universidad del Atlántico, Gonzalo González Gómez, Q.E.P.D.

Considero importante resaltar la labor de quienes están comprometidos en hacer siempre lo correcto, aun cuando nadie los vea y ni se enteren de lo que hacen, y especialmente a los que sirviendo con transparencia y eficacia generan beneficio social al Estado y a la comunidad.    

Con beneplácito, hoy me referiré al buen servidor público; es decir a las personas que, comprometidas con su vocación de servicio de atender a las necesidades de los ciudadanos, ponen a disposición de la nación sus capacidades con el fin de mejorar las condiciones de vida de la sociedad y anteponen los fines del Estado, a cualquier interés particular.

Ahora bien, esos servidores muchas veces son aislados debido a que su conocimiento, trayectoria y compromiso por ejercer cabalmente sus funciones, pueden generar celos, envidias y prevenciones y se convierten en piedra de tropiezo de aquellos que son incapaces de practicar los principios rectores del servicio: transparencia, eficiencia, equidad, austeridad e intolerancia con la corrupción.

Miremos el caso de Martha Gómez, una profesional del derecho, quien se ha desempeñado como contratista y funcionaria en la Rama Judicial, Rama Ejecutiva y Organismos de Control.  Esta funcionaria, a pesar de haber ocupado cargos de libre nombramiento y remoción y por meritocracia en la carrera administrativa, no conoce a nadie “importante" e “influyente” a quien deba estos nombramientos.

Hay que admitir que, aunque existan situaciones complejas con la institucionalidad, cuando en cumplimiento a objetivos electorales son utilizados los programas y proyectos para beneficio personal, es el buen servidor público con su carácter y vocación, el eje fundamental para avanzar y construir ciudad, región y país.

A esos buenos servidores dedicamos estas líneas porque con su actuar nos enseñan el valor del servicio público y cómo se debe ganar el respeto y la autoridad.

Y como definitivamente “la materia depende del profesor” requerimos de servidores públicos en cargos directivos que puedan sacar lo mejor del talento humano y que prestando un buen servicio a la comunidad generen la confianza y credibilidad en aquellos que quieren aportar experticia y ética a los procesos de construcción de país y de ciudad.  


 Ver publicación en http://canaltropical.co/new/?p=73442




martes, 17 de abril de 2018

MIRANDO AL CENTRO




Jorge es un joven venezolano, casado y con más de tres años de estar en la ciudad, con 2 semestres de publicidad y mercadeo —sin continuar— y quien encuentra en la venta ambulante, el único medio de subsistencia para su familia.   

Por eso diariamente de madrugada visita los mercados públicos para adquirir las frutas que después ofrece en su carretilla por las calles del centro de Barranquilla. 

Este joven venezolano teme al camión de la policía y a que se lo lleven —especialmente desde la entrada en vigencia del código de policía—; “no se dan cuenta que la mercancía y mi carretilla son mi único bien y mecanismo de supervivencia”, comenta.   

Teniendo en cuenta que los espacios públicos por su naturaleza pública son de todos y de nadie, urge la necesidad de recuperarlos para el disfrute de la comunidad; recuperación básicamente ubicada en el centro de la ciudad.  

Hay que resaltar que se habla de recuperar el centro y su espacio público desde hace décadas, pero infortunadamente sus logros y avances no van al ritmo esperado, tal como se observa al caminar por las calles y mercados del sector. 

No se puede negar que planes y estudios los hay. El Plan de Fomento para el Atlántico -en 1952 de Lauchlin  Currieel- el Plan Regulador de 1956 de Ujueta Toscano,  Especial de Manejo y Protección-PEMP-, el Plan Centro, los estudios de la JICA (Misión Japonesa) de 1983 a 1985, el Plan Maestro de Espacio Público del Centro Histórico de Barranquilla y Áreas de influencia de la Cámara de Comercio 2015, Recuperando el Centro Urbano de la Universidad de Miami, del 2009, el Plan Maestro Para El Centro Histórico de Barranquilla al 2020 con la multinacional ARUP 2014, nos viene hoy a recordar Alfredo Reyes, Procurador Nacional de la Sociedad Colombiana de Arquitectos.   

Por otra parte, la recuperación del espacio público y del centro de la ciudad ha sido compleja por las condiciones difíciles e instauradas desde hace mucho tiempo; recordemos que las primeras invasiones a los espacios públicos del centro datan de 1958 y que a pesar que desde el 2005 existe un censo válido para reubicar a los vendedores estacionarios, las ventas callejeras se observan por doquier.

De otro lado, Reyes afirma que las obras realizadas tienen una mirada física del espacio público asociada con la mirada ambiental —arborización y paisajismo—; que el tiempo ha demostrado que las soluciones como Fedecafé, Paseo Bolívar o  la calle 30 no han sido efectivas y que indiscutiblemente “urge la revitalización del Centro, volverlo habitable así como lo tienen las grandes ciudades del mundo”, con centros comerciales adecuados a nuestro entorno cultural y comercial, habilitando conjuntamente los edificios para viviendas estrato 3 y 4 “que permitan acercar la ciudad al centro y humanizar estos valiosos edificios”, afirma.  

Ahora bien, por un lado, el centro es una gran vitrina para la ciudad, dice Dina Luz Pardo, Directora Ejecutiva de la Asociación de Comerciantes del Centro de Barranquilla —ASOCENTRO—, por ser el punto de encuentro del Atlántico y la región y porque cuenta con el mayor movimiento comercial y de personas de la ciudad, alcanzando a registrar una población flotante de 300.000 a 800.000 personas en horas diurnas.  No hay duda que nuestro centro ofrece un comercio variado, atractivo y reconocido donde actualmente la moda se impone en el país.

Por otro lado, hay que tener presente que “se trata de la mejor zona de la ciudad, dotada con arquitectura —art deco, republicana y moderna— la cual infortunadamente no se puede apreciar pues está ocupada arbitrariamente y con ello, áreas abandonadas cercanas a los 600.000 m2, las cuales poseen gran potencial comercial productivo”, puntualiza De los Reyes.

Por eso, necesitamos un plan integral de recuperación del centro que vaya más allá de los planes de desarrollo de los gobiernos de turno y que incorpore como un todo el aspecto económico, ambientales, de seguridad, sociológico, de reubicación de vendedores, infraestructura y saneamiento.

Un reto porque demanda esfuerzos, sacrificios y recursos; porque requiere de voluntad política para generar la credibilidad para que se den las dinámicas participativas, incluyentes y motivadoras para que los sectores involucrados visualicen los beneficios y oportunidades al impulsar aún más el sector comercial del sector con el mejoramiento de la zona más emblemática de la ciudad.

Realmente, este sería un gran proyecto que propenda por lo económico y comercial, movilidad al peatón y al visitante y permita abrir espacios a programas educativos, culturales y turísticos para narrar la historia de Barranquilla in situ y de esta forma rescatar y evitar perder las bellezas, tesoros y memorias ocultas que hoy no podemos admirar ni valorar.  

Publicado en el Diario La Libertad el 16 de abril de 2018


miércoles, 4 de abril de 2018

ES IMPERIOSO INFORMAR PARA CONSTRUIR

Las redes y los chat son una forma de comunicación que por medio de un software se realiza entre dos o más usuarios conectados por internet. Para facilitar esta forma de comunicación se crean grupos entre varios usuarios, los cuales obviamente tienen algún tipo de afinidad.

Tal como sucede con cualquier relación entre seres humanos, la complacencia de los primeros encuentros en estos grupos va mermando con el tiempo y naturalmente, surgen roces al no estar de acuerdo con alguna opinión.

Así que, en procura de una “mejor convivencia digital”, se solicita mesura y hasta ciertos temas vetar; algunos dejan de participar y otros simplemente abandonan tal colectividad.

Ahora bien, en las relaciones interpersonales nada hay tan natural como el reaccionar ante un estímulo y estas respuestas reflejan el sentir, el querer y el quehacer, dejando descubiertas las necesidades que las hacen aflorar.

Por otra parte, es importante entender lo que se expresa y cómo se expresa y no menos importante viene a ser comprender “lo que” y “a quién” representa aquel que emite una opinión.  Por eso, es muy saludable aprender a escuchar y escuchar para analizar, intentando develar las verdaderas motivaciones de quienes buscan influenciar. 

Igualmente, debemos aceptar que nadie tiene la razón; es ilógico pensar que un grupo o una persona son dueños de la verdad, y hemos olvidado que antes que tener la razón, es mejor ser misericordiosos, porque así profesamos el amor.

De otro lado, hay que agregar que debemos identificar a quienes hemos entregado el poder de hacernos emocionar cuando ciegamente y sin objetar, aceptamos como válido el mensaje que nos acaban de soltar.

Definitivamente, es necesario decidir si al divulgar un mensaje se contribuye a educar e instruir, a construir y generar credibilidad, o por el contrario a crear confusión, rivalidad y solo populismo entre aquellos con ansias de cautivar.   Cuán bueno resulta ser, analizar y filtrar antes de contribuir a “viralizar” cualquier información.

No puedo dejar de mencionar que, sin darnos cuenta, muchos ganando ─hasta dinero─ están, sacando provecho de la desinformación y caos en la comunicación, especialmente en quienes nos dejamos influenciar.

Finalmente, la solución está en la educación, aquella que ayude a pensar, analizar y cuestionar para generar un pensamiento crítico, creando la conciencia de la libertad, evaluando la congruencia entre lo dicho y hecho, identificando los comportamientos autoritarios y dañinos para actuar constructivamente por nuestro país, de modo que es imperioso despertar y tomar conciencia de esta situación.

Publicado en el siguiente enlace del Diario La Libertad el 2 de abril de 2018 http://diariolalibertad.com/sitio/2018/04/02/es-imperioso-informar-para-construir/

lunes, 5 de marzo de 2018

ELIGIENDO NUESTRO FUTURO



“La democracia así como necesita de partidos, necesita también de la oposición; porque la oposición entra como dique a frenar los abusos de poder.  Demostrado está, que el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente”: Edilberto Alvarez.

Se puede decir que los partidos políticos en Colombia nacieron formalmente entre 1848 –cuando Ezequiel Rojas  estableció la plataforma ideológica del partido liberal- y 1849 -cuando Mariano Ospina Rodríguez  hizo lo propio con la ideología conservadora.

Con el tiempo las diferencias marcadas de esos partidos se han ido perdiendo; Gabriel García Márquez escribió del coronel Aureliano Buendía: “la única diferencia actual entre liberales y conservadores, es que los liberales van a misa de cinco y los conservadores van a misa de ocho”.   Y el Frente Nacional (1958-1974) contribuyó a desdibujar aún más las diferencias y el poder compartido trajo consigo vicios, conformismo y la pérdida de la oposición.

Sucede que en Colombia se habla, desde hace ya algún tiempo, de la crisis de los partidos y se les culpa por la situación del país.  No se puede negar que algunas actuaciones de sus integrantes, carentes de ética y principios los han deteriorados, lesionando su credibilidad.  

Actualmente existen 16 partidos y movimientos con personería jurídica vigente, hemos visto como las disidencias de los partidos y movimientos van y vuelven por estrategias electorales y conveniencia momentáneas solo para continuar en el poder;  como los partidos son usados por sus líderes en beneficio de sus fines personales; como emergen los independientes mostrándose  como la cura  a nuestros males fortaleciendo la idea de que los partidos no son necesarios y haciéndonos olvidar que la razón de ser de los partidos es la participación en la contienda política para alcanzar el poder y gobernar con programas de partidos –participativos- que logren impactar oportuna y positivamente los problemas estructurales que aquejan nuestra sociedad.

Estoy a favor de los partidos, fortalecidos y estructurados;  integrados por personas con verdadero interés en lo público que puedan representar a sus colectividades y gobernar con programas de partidos; capaces de promover eficazmente la participación de la ciudadanía en la vida democrática y de responder por sus acciones y omisiones.

Necesitamos partidos políticos sólidos y renovados, con líderes que los respeten y que actúen de conformidad a los principios constitutivos e ideales, que generen sentido de pertenencia entre la colectividad y cuenten con el respeto y autoridad para seguir decidiendo.

Es hora de que los partidos, grupos o movimientos divulguen sus programas de gobierno, que –entre otras- deberían ser coherentes con su ideología; es hora de que haya un compromiso serio de los candidatos con sus votantes para que sus actuaciones sean coherentes con los programas por los que fueron elegidos y al ser evaluados, la ciudadanía determine si vale la pena seguir respaldándolos.     Por ello, todos nosotros, los ciudadanos necesitamos participar en lo público, reclamando las acciones para cambiar la realidad de votar a ciegas; y contribuir a que se eduque a pensar y decidir bien.

Tenemos el poder en nuestras manos: el voto, por ser el mecanismo que permite elegir a quienes toman las decisiones que marcan nuestro destino para que exista más y mejor empleo, seguridad, educación, salud, transporte, etc.

Así de simple… cada vez que votamos o nos abstenemos de votar, estamos autorizando a un grupo selecto de personas a que decidan a favor o en contra de leyes que nos benefician o perjudican.

Por lo anterior, cuando estemos en las urnas recordemos que tenemos  una gran oportunidad de elegir a quienes consideramos son dignos de representarnos y gobernarnos; a quienes tienen las capacidades, cualidades, calidades, la ética y el compromiso con lo público para realizar el control político al gobierno y a los administradores de lo público; en pocas palabras: al votar estamos eligiendo nuestro futuro y el de toda la sociedad local, regional y nacional.


Publicado en el Diario la Libertad el 5 de marzo de 2018


miércoles, 21 de febrero de 2018

BOCAS DE CENIZA: UNA HISTORIA CON DE MÁS DE 100 AÑOS (final)


Cuando todo parecía estar funcionando en Bocas de Ceniza, surge en Siape la Isla 1972¸ originándose un desplazamiento considerable del Río hacia la margen oriental y la formación de un canal secundario entre ella y la ciudad; y con ellos el deterioro de los muelles.

Fue así como en 1984 se intensificó el dragado del sector, con las dragas Hang Jun y Volvox Delta para solucionar el problema; pero a pesar que se mejoró la profundidad del canal, no se logró su estabilización.

Por tanto en 1988 se hacen necesarias las obras para estabilizar el acceso al puerto con la construcción del dique direccional (de 1200 mt.).  Las obras inician en 1993 y se inauguran el 5 de agosto de 1994, permitiendo así que la condición de las Bocas se recuperara a como estaba antes de 1972.

La dinámica mundial en los años 90 se da también en el sector portuario colombiano con la expedición de la Ley 01 de 1991 o de “Estatuto de Puertos Marítimos”.

Esta Ley permitió la liquidación de la empresa estatal “Puertos de Colombia” y la creación de la “Superintendencia de Puertos y Transporte” (antes Superintendencia General de Puertos) para administrar, facilitar, promover e impulsar la actividad portuaria marítima y fluvial nacional. 
Esta nueva entidad entregó en concesión el Terminal Marítimo y Fluvial de Barranquilla a la Sociedad Portuaria Regional de Barranquilla S.A. (SPRB); y la concesión de la construcción de un complejo industrial y portuario de aguas profundas y uso múltiple cerca a la desembocadura del río Magdalena, a la Sociedad Colombiana de Desarrollo Portuario S.A. (SOCODEP S.A.).
Sin embargo muchas diferencias surgieron con la construcción del llamado “SuperPuerto” cuando el Gobierno informa que debe hacerse un nuevo estudio ambiental y se suspende la concesión del puerto de aguas profundas (El Tiempo. Puja por SúperPuerto Carbonero. 1996).

Posteriormente la concesión para construir un puerto de aguas profundas en el tajamar occidental de la desembocadura del río Magdalena fue aprobada a la Sociedad Portuaria Bocas de Ceniza (SPBC).   “Muy a pesar de los acontecimientos funestos de la primera concesión urge el puerto de aguas profundas, hoy más que nunca es más importante avanzar y lograr el anhelado desarrollo económico de Barranquilla y del país, el cual ha estado frenado durante los últimos 26 años”, precisa Edgardo Arzuza, socio de SOCODEP.    

Pareciera que esto es una historia de nunca acabar; las opiniones no están unificadas entre los escépticos, los indiferentes y los que soñamos con un puerto marítimo y fluvial que permita el ingreso de los barcos más grandes del mundo a Barranquilla, que genere gran desarrollo para la ciudad y el país.

Curioso que hoy Barraquilla reclame cosas importantes que en otro tiempo fueron cedidas y tenidas en el pasado, nos comenta Enrique Lequerica. 

Por un lado, la draga permanente del Estado existió desde 1947 hasta 1965 y la privada desde finales de los 90s hasta el 2011, cuando el Gobierno liberó la condición de bandera colombiana y permitió la contratación de dragas extranjeras.   Por otro lado, un laboratorio hidráulico, inaugurado en 1972, el cual fue trasladado en 2013 por la Corporación Autónoma Regional del Río Grande de la Magdalena –Cormagdalena- al Tolima.   

Laboratorio necesario para realizar un monitoreo constante en el comportamiento del Río e identificar con anticipación las situaciones que crean las crisis en el canal de acceso.
Hoy nos encontramos expectantes ante las obras de mantenimiento y mejora de los tajamares deteriorados y de conocer los impactos sobre las afectaciones de la corriente y sedimento sobre los pilotes del nuevo puente sobre el río Magdalena.

Obviamente este escrito se queda corto, porque no registra las cifras de las inversiones realizadas, lo cierto es que la historia habla por sí sola y pareciera que 100 años no han sido suficientes para entender la importancia de Bocas de Ceniza en Barranquilla para el país.

Pero si confirma la falta de planificación y de voluntad política, el exceso de centralismo y los muchos intereses creados, así como negocios que han impedido darle continuidad a Bocas de Ceniza.   Y obviamente la cantidad de proyectos y estudios definitivos, aciertos, errores y rectificaciones son el caballito de batalla de los detractores de Bocas de Ceniza. 

Por ello se requiere de manera urgente en Barranquilla un liderazgo colectivo para hacer realidad proyectos, que no solo integre las voluntades de las partes de los sectores involucrados, sino que gestione con firmeza y decisión, políticas a nivel nacional en pro del desarrollo portuario, ambiental y turístico de un majestuoso lugar ubicado en las Flores.  Porque las obras del canal navegable del Río Magdalena en el Puerto de Barranquilla son competencia del Gobierno Nacional (Ley 01 de 1991). 

Lo cierto es que necesitamos un puerto operante durante todo el año; somos una ciudad portuaria y debemos asumir debidamente ese rol.


De ahí la importancia de conocer nuestra historia, analizarla e identificar lo relevante y conveniente, para unir esfuerzos y avanzar con una sola voz, con proyectos que permitan seguir consolidando a Barranquilla como una ciudad muy importante, como lo son todas aquellas que poseen el privilegio de tener río y mar.  

Artículo publlicado en el Diario La Libertad el día 20 de febrero de 2018   http://lalibertad.com.co/wp/2018/02/20/bocas-de-ceniza-una-historia-con-mas-de-100-anos-final/

martes, 6 de febrero de 2018

BOCAS DE CENIZA: UNA HISTORIA CON DE MÁS DE 100 AÑOS (entrega 2)


Por SiSi Llinás A

 La historia de Barranquilla y sus Bocas de Ceniza podría decirse inicia desde 1501 cuando Rodrigo de Bastidas descubrió la desembocadura del río Magdalena y luego cuando Jerónimo Melo la atravesó 21 años después.  


Se tiene conocimiento de que un banquero barranquillero, Esteban Márquez, logró interesar al presidente Mosquera en 1847 en un proyecto para cerrar las Bocas de Ceniza.    Y fue en 1876, cuando el Congreso permite el paso por la desembocadura del Magdalena, habilitando las Bocas de Ceniza convirtiendo en Ley el proyecto de Aníbal Galindo.

Así fue como Barranquilla a comienzos del siglo XIX, inicia un desarrollo económico en torno al puerto, con empresas de navegación fluvial y talleres para construir y reparar las embarcaciones.  Período que se consolida con la oficialización del puerto de Sabanilla (puerto que en la época de la independencia en 1811, facilitaba el movimiento de armas a los patriotas) en 1849 y con la Ley que categorizó a Barranquilla como ciudad, en octubre 7 de 1857.

Inversiones importantes se dieron; como la construcción de una línea de ferrocarril desde el puerto de Barranquilla hasta Sabanilla, luego hasta Salgar y finalmente hasta Puerto Colombia. 

De ahí Barranquilla emprendió una vigorosa campaña para abrir la desembocadura del río Magdalena lográndose oficializar la navegación por Bocas de Ceniza en 1887 y 1888.  

De esta forma en 1913 se contrata la ejecución de las obras como resultado de los estudios propuestos, en 1906, por la Asamblea de Comerciantes de Barranquilla para la canalización de las Bocas de Ceniza.   Algunos pensaron que un día Puerto Colombia sería insuficiente para responder al creciente progreso del comercio internacional.

Por tanto en 1919, los empresarios barranquilleros, liderados por Tomás Surí Salcedo, fundaron la Compañía Colombiana de Bocas de Ceniza, con el fin de hacer ante el Gobierno central todas las gestiones necesarias para garantizar las obras.

Así que a partir de los estudios entre 1919 y 1923 el proyecto para reducir el área de descargue y cierre de diques, fue aprobado.

Muy probablemente en 1924, la muerte de Ernesto Cortissoz y otras personas, en un accidente aéreo cuando realizaban un evento pro Bocas de Ceniza, influyó para continuar el proyecto e instalarse la Junta de Defensa de Barranquilla. 

Por tanto, durante los años 1922 a 1930 se construyó el tajamar oriental (1230 mts. de los 2200 proyectados), el  tajamar occidental (826 mts. de los 2100 proyectados), 4100 mts. del dique Boyacá para cerrar las ciénagas de la margen occidental del rio y llegar al campamento de las Flores; este último inaugurado en 1926.

Posteriormente fueron contratados los estudios para la construcción del terminal marítimo y fluvial.   

Las obras de las bocas estuvieron paralizadas en 1929, y los industriales barranquilleros contrataron su reiniciación en 1931. 

Importante mencionar que, el 28 de mayo de 1935, atraviesa Bocas de Ceniza el primer barco petrolero, “el Talarite” de 8.000 ton y 25 pies de calado.  

Al año siguiente, el presidente López Pumarejo, inaugura aunque inconclusas, las obras de Bocas de Ceniza  cruzando la desembocadura del río a bordo del destructor MC “Antioquia” y declara a Barranquilla como el primer Puerto Marítimo y Fluvial del país.  

No obstante lo anterior, se forma la sedimentación afectando el acceso al puerto; por ello el Gobernador Lafaurie, en 1941, convoca a una reunión de la cual surge un comité evolucionando hasta la Junta Coordinadora del Puerto.

Gracias a esa Junta, el Gobierno ordena las obras de angostamiento a 610 mts. las cuales por temor a un derrumbe fueron suspendidas. Sin embargo Julio M. Santodomingo propone asumir el valor de lo que se derrumbara si esto llegase a ocurrir, reiniciándose las obras pero limitándose su angostamiento a 714 mts.. 

Entre 1945 y 1960 acontece la desaparición de una faja de tierra, Isla Verde, localizada en bahía Sabanilla; ésta protegía la bahía, reforzada periódicamente por las continuas corrientes marinas que depositaban gran parte de la sedimentación del río Magdalena.   Este acontecimiento permitió que tomase fuerza  la idea de construir un puerto artificial.

En 1952 se construyeron los espolones 1 y 2 y una extensión en el Tajamar Oriental.   En 1954 nuevamente se suspenden todos los trabajos y se ordena otro estudio al Laboratorio de Francia.  

Solo hasta 1959, el ministro de obras, Virgilio Barco, decide terminar las obras con un ancho entre tajamares de 512 mts y la construcción de un dique interior de contracción terminado en 1966.

De esta forma fue así como pasaron 83 años para reconocer la necesidad de finalizar las obras en Bocas de Ceniza desde que en 1876 se permitió la navegabilidad por la desembocadura de nuestro Río Magdalena…

Artículo publicado en el Diario La Libertad el 5 de febrero de 2018

BIBLIOGRAFÍA.
El Tiempo. 1997. Río, Bocas de Ceniza y Puerto.
Caballero Leguizamón, Jorge Enrique. 2000. Barranquilla y la Modernidad Un ejercicio histórico. Cuadernos PROA 16. Universidad Nacional de Colombia. Facultad de Artes.
Borda Jorge y Moreno Manuel. Historia de una Gran Obra. Bocas de Ceniza.
Román Bazurto, Enrique. (Cn (R). 2001. Análisis Histórico del Desarrollo Marítimo Colombiano.
García Bustamante, Miguel. 1994. Ernesto Cortissoz Conquistador de Utopías.
Nuñez Cabarcas, Helkin. 2004. La desaparición de Isla Verde. Un desastre ecológico del Siglo XX en el Caribe Colombiano.  Huellas Revista de la Universidad del Norte. 

García Márquez Gabriel. 1982. Entre Cachacos. Obra Periodística Vol. IV.

CONEXIONES