domingo, 20 de agosto de 2017

MODO PICÓ

http://zonacero.com/?q=generales/modo-pico-89275

Dairo Barriosnuevo1, un artista plástico que lleva más de 20 años plasmando obras del mundo picotero, define el picó como un sistema integrado de imaginarios colectivos de la comunidad.

Es “un sistema de sonido modificado artesanal, tecnológica y pictóricamente”; cuya importancia radica en la articulación con los contextos populares del Caribe, convertido en un artefacto tecnológico que puede congregar valores sociomusicales, capitales de identidad cultural y unir dinámicas sociales y económicas, valorizando así la cultura popular; agrega el investigador de antropología de música y de desarrollo, Jorge Giraldo2.

Domingo Laino3, nos habla de su picó como la expresión para transmitir sentimientos, y gustos musicales; caracterizado por tener sentido cultural originado por la pasión a la música.  Además del sentido empresarial que le imprime, al satisfacer la demanda requerida por sus amigos, le agrega el componente de responsabilidad social al apoyar eventos a favor de la población vulnerable.

Para Julio Cesar Lobo4, el picó es el rey, el gran artista de la fiesta del pueblo; es decir el espacio para compartir y disfrutar en la calle de la música fonograbada en un picó. “Es una obra hecha a mano con excelente técnica criolla”.

Así mismo, Manuel Henríquez5, coleccionista de música en acetatos y propietario de un picó nos dice que éste nace para dar alegría y animar las verbenas en los años 60 y 70; y que luego, en los 80 desparecen cuando llegan del exterior los picó´s fraccionados o torres. 

Hace 5 años y gracias a un grupo de románticos nostálgicos, empezaron a recordar la esencia del picó primero, el “escaparate”, el de los dibujos, los discos de vinilo y volvieron a llenarnos de alegría sacando y haciendo sonar los picós; recuerda Lobo.

No obstante, existe cierta prevención a los picós porque en algún momento de la historia, nos dejamos influenciar y hubo un mal manejo de los decibeles y la comunicación con la comunidad. (Lobo, 2017).

Indiscutiblemente; en el uso correcto de los picós, como ocurre en toda actividad,  es importante la educación y cultura como medio para garantizar una sana convivencia.
Por ello, Henríquez afirma que se requiere de más educación para entender que todos los fines de semana no se puede poner un picó a todo timbal y que existen comportamientos inadecuados en el ser humano que originan problemas sociales, los cuales pueden aflorar cuando se está alrededor de un picó.  Pero hay que recalcar  que el problema radica en el comportamiento del individuo y no en el picó; ya que el picó es un medio para dar a conocer los diferentes sonidos musicales de los países cuyo fin debe ser educar en la música.

Necesitamos más cultura y musicólogos que nos ilustren que “la música tiene una narrativa e historia de las costumbres, pregones y forma de ser de los pueblos, que va más allá de la rumba y el trago”; que nos ilustren sobre el picó y su contenido; nos cuenta Henríquez.
Habría que decir también cuán importante es mejorar la comunicación, verbal y corporal, para evitar discusiones y problemas innecesarios.

Lobo sugiere que la autoridad pueda utilizar sonómetros o decibelímetros para que haya una medición real del sonido emitido por un picó y con ello poder  confrontarse con los niveles permitidos o aprobados por Ley.

Por su parte, Henríquez recomienda además, el establecimiento y cumplimiento de unos compromisos frente al uso de discos y de tocadiscos y evitar que se produzcan 10 o 20 descargas a un mismo ritmo, lo que indiscutiblemente puede afectar al ser humano. Hay que comprender también que el picotero, hoy llamado “Dj”, es un expositor de música en donde los escuchas desean ser complacidos.

De manera que urge la necesidad de dar un debate en pro del picó, para que se reconozca su creación y origen barranquillero,  y que sea declarado patrimonio cultural para seguir mostrándolo al mundo; puntualiza Lobo.

En las conclusiones, Giraldo, en su obra literaria “Música Champeta y Africana en el Caribe Colombiano” plasma cómo en torno al picó y su contexto festivo, se presentan elementos de desarrollo social en donde se articulan las comunidades locales directamente; por lo cual desde el fortalecimiento de unas políticas culturales sobre estos contextos atravesados por el picó; se pueden generar espacios de convivencia y paz, distanciándose así de los estigmas de violencia en que se suele representar.

Hoy el picó, está de moda en Barranquilla, logrando entrar en los clubes sociales y animaciones de horas locas siendo así una forma de hacer verbenas en sitios cerrados
Que permanezca o no el picó depende de comprender su significado y de ser capaces de lograr comportamientos que no atenten contra la paz y tranquilidad.

Correo: sisi.barranquilla@gmail.com
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------Barriosnuevo, Dairo. Maestro en artes plásticas egresado de Bellas Artes de la Universidad del Norte.
2 Giraldo, Jorge. Antropólogo, Magister en Desarrollo Social de la Universidad del Norte y magister 2éme année Sciencies de l´Éducation Parcous de la universidad Paris 12 Val de Marne.
3 Laino, Domingo. Ingeniero electricista, coleccionista de música especialmente salsa y propietario de picó.
4 Lobo, Julio Cesar. Músico, hombre de radio y propietario de picó.

5 Henríquez, Manuel. Publicista, Pintor de Artes Plásticas.

martes, 8 de agosto de 2017

PARTICIPA

Ver publicación en http://lalibertad.com.co/wp/2017/08/07/participa/

Existen formas de hacer aportes a lo público, unas en donde el ciudadano puede votar, elegir a sus gobernantes o ser elegido para gobernar y otras en donde socialmente organizado participa vigilando la gestión pública que debe buscar necesariamente el bienestar público y mejorar las condiciones de vida.


Ocupándonos de las segundas, la Ley 850 de 2003 reglamenta la participación democrática de las organizaciones civiles y en su artículo 1 define la Veeduría Ciudadana como el mecanismo que le permite a los ciudadanos u organizaciones comunitarias, ejercer vigilancia sobre la gestión pública, encargada de la ejecución de un programa, proyecto, contrato o de la prestación de un servicio público.


Al respecto, conversamos con María Eulalia Arteta1 quien plantea que esta participación debe robustecerse a través de un grupo técnico interdisciplinario de la denominada sociedad civil, que monitoree permanentemente los planes y pueda servir de apoyo a los gobernantes, de marco de referencia para plantear sus programas y planes de gobierno, con  sus particularidades, enfoque y visión; sin olvidar los proyectos y programas desarrollados en periodos anteriores y merecen continuidad.  Esto debido a que considera la participación actual muy tangencial ya que solo corresponde a espacios de tiempo muy limitados y con información restringida que no permiten el análisis profundo de los invitados a participar en ellos. “Si por el contrario, este grupo técnico permanentemente elabora y monitorea planes y proyectos públicos; la participación en las decisiones públicas será un excelente complemento a las actividades y competencias de la tarea de los gobernantes y permitirá una planeación y acción de largo plazo”, complementa.

Efectivamente la sociedad debería velar para que las inversiones en lo público correspondan a una planificación estructurada con proyectos priorizados y articulados entre sí, impidiendo además que se realicen obras que no impacten debidamente lo económico, social y ambiental. 

Cabe aquí el cuestionamiento de Arteta cuando pregunta “dónde estaba el liderazgo de la ciudad cuando se permitió que las decisiones se tomaran en otro lugar y se llevaron el Laboratorio de Hidráulica de las Flores?”.

De manera que la participación ciudadana no debe ser un cumplimiento de requisitos y de ahí que una sociedad pensante e inteligente como la nuestra, debería participar más activamente en las decisiones que impactan directamente nuestro desarrollo y bienestar; así como lo hacen otras sociedades maduras.  

Así podríamos evitar que lo sucedido con las empresas de los servicios públicos  vuelva a acontecer en otra institución en donde haya participación de dineros públicos.

Definitivamente se necesita más educación y educación integral y para todos, para que colectivamente podamos hacer una lectura real de los hechos y dejar de comer cuento con falsas promesas electorales y atrevernos a participar decididamente más en lo público. 

1 Arteta, María Eulalia. Magister en Economía e Ingeniera Industrial. Directora del Parque Cultural del Caribe, Ex asesora de la Red Nacional de Bancos de Proyectos del BID, ex Directoria del DANE y ex Secretaria de Planeación del Departamento.


martes, 1 de agosto de 2017

A FRENAR LA CORRUPCIÓN

Ver artículo publicado en el Diario La Libertad en el siguiente link:

http://lalibertad.com.co/wp/2017/07/24/a-frenar-la-corrupcion/

Por Sisi

Los hechos hablan por sí solos, la privatización no ha acabado la corrupción ni ha sido el mecanismo que incremente la eficiencia de las empresas;  lo que sí ha logrado confirmar es la necesidad de contar con personas como dice el popular dicho “más preparadas que un yogurt”, pero formadas en principios y valores que lleven al éxito a las organizaciones y por tanto al bienestar y crecimiento de su entorno.

Sirva de ejemplo, Electricaribe, empresa la cual fue intervenida y liquidada para garantizar la prestación de los servicios de energía. Hay que recuperar la cartera, evitar el fraude, y realizar altas inversiones para modernizar las redes y equipos y así prestar un servicio de calidad.

Triple A, es referente de investigaciones en España realizadas a funcionarios del Canal de Isabel II (propietario del 85% de Triple A) porque su compra estuvo 4 veces  más el precio que realmente valía; por la prensa conocimos que la mayoría de los activos importantes pasaron a ser propiedad del concesionario, el operador no ha invertido ni un euro en la ciudad, etc., etc.. (Duzán, 2017. Semana en Vivo. ¿Por qué Barranquilla se dejó despojar de la Triple A?)

No podemos seguir permitiendo que aquellos quienes toman las decisiones del colectivo, posibiliten la impunidad, que los costos de las acciones corruptas sean transferidos a la comunidad y que la corrupción siga pasando su cuenta de cobro de atraso, pobreza, inequidad y subdesarrollo.  Porque la corrupción nos quita la plata para salud, educación, infraestructura y los demás sectores en donde debiera invertirse y se queda en mano de unos cuantos.

De tal forma, que ahora más que nunca debemos poner en marcha ideas educativas que permitan  frenar la corrupción para que de manera pacífica, respetuosa y a cero pesos manifestemos el rechazo a acciones dañinas.

Es por eso que cansados, más bien hastiados, de que la corrupción sea el pan nuestro de cada día, debiéramos aplicar sanciones morales a quienes con sus actuaciones insisten en la corrupción; es solo una decisión; podríamos empezar evitando que estas personas o sus fieles colaboradores ocupen los cargos de elección popular, no votando por ellos y dejando de adular y seguir a líderes que con acciones deshonestas, engañosas y el soborno intentan acabar con la ética, la moral y las sanas costumbres.

Es por ello, que muchos unidos podríamos frenar la corrupción  y evitar que antivalores sigan corrompiendo nuestra sociedad; ¡depende de ti y de mí!.


sisi.barranquilla@gmail.com

lunes, 17 de julio de 2017

DESDE DÓNDE SOPLA EL VIENTO


Por SiSi
sisi.barranquilla@gmail.com

Artículo publicado en el Diario La Libertad el lunes 10 de Juliohttp://lalibertad.com.co/wp/2017/07/10/desde-donde-sopla-el-viento/


Nazly Sánchez Cordoba es una barranquillera, hija de chocoanos.  Vive en el barrio Barlovento hace más de 3 décadas y desde los años 1990 dedica parte de su tiempo a la cultura con actividades afro y del Carnaval de Barranquilla.

Nazly, nuestra gestora, considera la cultura como un medio de manifestación de la identidad, el ser, la fortaleza y el talento; y nos cuenta con mucho orgullo que el barrio tiene 3 grupos folclóricos que representan el carnaval de Barranquilla a nivel local, nacional y mundial.  

Recuerda cómo la llegada del proyecto del Parque Cultural del Caribe a la zona, permitió desarrollar sentido de pertenencia y compromiso con este espacio cultural y al interior del barrio.  Junto a Petrona Atencio, Flor Duque, Libardo Pao, Marta Plata, Marta Niño, entre otros, participaron en la socialización del proyecto lo cual despertó el enlace de la comunidad con la ciudad, “el Parque llegó con inclusión, nos tendieron la mano”, y “el concurso del pesebre hizo que se fortaleciera el amor hacia el proyecto”.

Actualmente trabaja en atención al público del Parque Cultural y además lidera un grupo de mujeres que garantizan la seguridad del sector en los grandes eventos que organiza el parque.  Ella nos dice que en el Parque, se siente la reina de la Cultura Caribe.  

Nazly dice que ama la cultura así como ama a Barlovento; define su barrio como “un rinconcito, un escondidito que tiene Barranquilla”; comenta que en este sector se conoce de los proyectos de recuperación del Centro Histórico, Saneamiento de los Caños y  el Rio de Cara a la Ciudad, “seguramente en un futuro estará bien organizado y urbanizado, con cosas hermosas para mostrar a Barranquilla y al mundo”.   Con cariño manifiesta que a ella y otras personas les parecería muy lindo quedarse a vivir allí.  

Con respecto a que algunos moradores continúen viviendo en el barrio luego de una posible recuperación, consultamos al Arquitecto Walberto Badillo (doctor en Arquitectura, doctor en Urbanismo, Máster en Diseño Urbano, Especialista de la Universitat Politécnica de Cataluny),  quien nos ilustra diciendo que “es necesario que la base vecinal se quede para que el sentido de pertenencia del barrio se mantenga; así mismo, la identidad del barrio se puede llegar a mantener con la inserción de la denominada 'economía naranja' en un activo patrimonial para la ciudad”; esto presupone que deberá existir algún tipo de gestión municipal que asegure la permanencia de algunos habitantes originarios del sector. Afirma sin embargo,  “el efecto de 'gentrificación' será inevitable”, entiéndase éste efecto como aquel fenómeno resultante de la transformación del espacio urbano que involucra cambios en la conformación de la población el cual se caracteriza por el desplazamiento de cierto estrato social popular de origen por un estrato superior. “Puerto Madero en Buenos Aires es un claro ejemplo de ello”.


Por consiguiente, lo público y sus políticas de desarrollo deben entrar a liderar los procesos de  transformación de ciudad, en donde los proyectos integren los aspectos económicos, sociales y culturales para satisfacer las necesidades de nuestra sociedad.

lunes, 26 de junio de 2017

SER Y HACER EN CONTRA DE LA VIOLENCIA


Por SiSi

Artículo Publicado en el Diario La Libertad el 26 de Junio de 2017, ver en el siguiente link


Hace aproximadamente 45 años en el Atlántico, una dirigente cívica dedicó tiempo y esfuerzo en beneficio de la mujer quien en compañía de mujeres del Colegio de Abogados, instruían en sus derechos.  Se trata de  CLARA CORTISSOZ DE STRAUSS (1911 -2005),  hija de Ernesto Cortissoz Alvarez-Correa (precursor de la aviación en América) y Esther Rodríguez González.

Esta barranquillera fue cofundadora y primera presidenta durante 5 años de la Unión Ciudadana de Colombia de la Seccional Atlántico, una organización cívica que buscaba la educación e independencia de la mujer. Realizaban campañas de barrio en barrio educando para que la mujer decidiera ser y hacer.  

En 1969, como presidenta de la Unión Ciudadana, Clara Cortissoz, conocida como doña Clarita, organizó una gran marcha hasta el Paseo de Bolívar la cual contó con una asistencia masiva de miles de mujeres y en donde el expresidente Carlos Lleras Restrepo habló a las mujeres sobre sus derechos y su poder de decisión con el voto.

Para conocer la esencia de esta líder, conversamos con su hija Clara Strauss, quien define a su mamá como una mujer especial, muy amorosa y de carácter fuerte, quizás porque a los 12 años  Doña Clarita Cortissoz que hacerse cargo de tres (3) hermanos, cuando su padre Ernesto muere en un accidente de aviación, en una actividad promocional de la canalización del río Magdalena a favor de Bocas de Cenizas y su madre Esther Rodríguez queda muy afectada por ese suceso.

Considera que Doña Clarita Cortissoz heredó de su padre Ernesto, lo sociable, amable, su espíritu altruista y emprendedor así como la filosofía de vida de ser una familia echada para adelante, innovadora y decidida.    Sin lugar a dudas dice, que la entereza de su padre moldeó profundamente su ser: ejemplo de ello lo es “Scadta” la Sociedad Aérea Colombo Alemana con la que sacaron adelante la aviación, pese la negativa de algunos empresarios de “no echar la plata al aire”.

Clara Strauss recuerda la fortaleza con la que su madre afrontó momentos difíciles familiares; la venta de la casa para costear su corrección de cadera en Nueva York y la venta de pañoletas que bordaba para conseguir recursos durante los 2 años que duró el tratamiento; y como volvieron a empezar de cero una vez terminada la 2da. Guerra Mundial por encontrarse en la lista negra por ser descendentes de alemanes.

Era una mujer de letras, gran lectora, poetisa y declamaba en alemán y componía versos. Su libro “Presentimiento” es una lectura a su ser; sus poesías transmiten sentimientos y sensaciones de un presente de vida.

En 2017, con más libertad para realizar los sueños personales y ser útil a la sociedad en diferentes ámbitos sociales aparece como fuerza opositora contra la mujer la violencia de género. Hechos tan violentos y dolorosos en contra de Rosa Elvira Cely, la niña Yuliana y algunos otros, nos sensibilizan sobre la importancia de las medidas que permitan frenar estos hechos.

MUJERES VICTIMAS DE VIOLENCIA EN ATLANTICO
Año
Homicidios
Violencia Intrafamiliar
Violencia Sexual
Violencia Interpersonal
2014
38
2.429
685
1.542
2015
30
2.349
690
1.536
2016
43
2.510
778
1.690
Fuente: Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Boletín Epidemiológico Datos de enero a octubre

Por Medicina Legal sabemos que en Colombia, las mujeres solteras son las principales víctimas de homicidio; y en lo relativo a violencia intrafamiliar las más victimizadas son las que viven en unión libre (más del 40%) encontrándose que las de mayor riesgo son aquellas entre los 20 y 29 años de edad.  Preocupante es que la  violencia sexual esté en aumento, y que el mayor riesgo se encuentra en el rango de  0 a 17 años.  Finalmente la violencia interpersonal registra que el grupo más victimizado ha sido aquel entre los 20 y 24 años. 

Por esto, ante un caso de violencia, se puede solicitar protección a las Comisarías de Familia, a los Jueces Civiles o Promiscuos o a la Unidad de Reacción Inmediata –URI de la Fiscalía y/o Defensoría del pueblo; y en caso de agresiones físicas en las clínicas y hospitales para atención médica y dependiendo de la gravedad a medicina legal.  Línea Nacional 155 o 123 de la Policía Nacional.  También se puede descargar la app “Ellas” de la Red Nacional de Mujeres.

En la Secretaria de la Mujer de la Gobernación del Atlántico[1] y en la Oficina de la Mujer y  Equidad de Género de la Secretaría de Gestión Social de la Alcaldía de Barranquilla[2] se brinda atención integral para conocer los derechos y mecanismos de protección y promover  el empoderamiento que favorece la autonomía económica y emocional, emprendimiento e inclusión laboral.

En definitiva necesitamos muchas Claritas, personas sensibles y comprometidas con la familia y lo social, en lo público y lo privado dispuestas a educar, empoderar y ayudar a descubrir el liderazgo y potencial del ser para forjar una sociedad más equitativa y libre de violencia.

Agradecimientos a Myriam Llinás de Ovalle, Eduardo Calle de la Secretaría de la Mujer del Atlántico y Fernando Yepes de la oficina de la Mujer Barranquilla por su contribución con este artículo.


[1] Contacto  3007078368  Piso 1 Gobernación del Atlántico
[2] Contacto 3399432 – 3156389391 - Piso 2 Alcaldía de Barranquilla

sábado, 17 de junio de 2017

BARRANQUILLA DESDE SIEMPRE LA CIUDAD DEL FUTURO


Ver informe en link de Zona Cero, publicado el 14 de junio de 2017


Considerando que nuestro nobel de literatura dijo “Recordar es fácil para el que tiene memoria.  Olvidar difícil para el que tiene corazón”, que bello es recordar aquellos tiempos de la Barranquilla de antes, la de los juegos callejeros: bola’e trapo, rin rín corre corre, bolita uñita y hasta las chapuceadas en los aguaceros.  Agradable era caminar tranquilamente por las calles adornadas con árboles frondosos observando además el colorido de las cayenas, corales y trinitarias.  Así como el escuchar y echar cuentos en las terrazas.  Sin lugar a dudas muchos recuerdan la calidez, sencillez y el civismo en donde la educación y colaboración entre vecinos era sinónimo de amistad. 

Además por los tiempos de la segunda guerra mundial, un italiano de la localidad  de Cassano Magnago, huyendo de su país e ingresando por Puerto Colombia, decide trabajar en la textilera La Marisol en la Vía 40, radicarse aquí desechando su oferta laboral en Brasil.  Así que, dice mucho el que haya preferido quedarse en nuestra ciudad.

Hoy decimos ¡Qué linda y bonita está Barranquilla!, y esto lo confirman algunas de sus nuevas zonas residenciales, centros comerciales y parques recuperados que nos invitan al deporte y la amistad.    Sin embargo, el cemento ha sepultado la arena y el verde natural y cuando fuerte llueve corren por las calles sus ríos callejeros; y por eso “se aplaude la canalización de arroyos para frenar el miedo” (Fuenmayor, 2017)  del olor a peligro y muerte que los arroyos dejan a su andar. En contraste con la canalización es importante la constante limpieza de los canales subterráneos porque podrían ser foco de contaminación y suciedad.

Augurando gran crecimiento y desarrollo, se espera ver de cerquita el río y el mar. Que el centro y sur puedan organizarse, ya que desde los años 50 “se empezaba a padecer la invasión de predios que afectó con sus cinturones de miseria los sectores del Sur de la ciudad y la invasión de comerciantes informales que aún persiste en el centro histórico invadiendo el espacio público” (Solano, pag3). 

Esta Barranquilla moderna, con proyección y potencial, crece aceleradamente con inconvenientes de seguridad y movilidad poniendo en riesgo su desarrollo y tranquilidad.  Se requiere “una ciudad técnicamente planificada que respete su patrimonio arquitectónico relacionando cuidadosamente lo moderno con este, para no perder su verdadera identidad” (Baron 2017).

De acuerdo con el periódico británico The Financial Times, Barranquilla es la séptima del continente americano y la primera en Colombia entre las ciudades con mejor futuro, en la categoría costo-beneficio.  Ya en 2015, durante el Foro Proyecto BAQ del Heraldo, el presidente de Situm del Grupo Argos, Juan David Uribe, sostuvo "Barranquilla será la ciudad del futuro". 

Pero hagamos un breve recorrido sobre el significado de esta gran nominación, para lo cual conversamos con el doctor Carlos Bell[1].   Nos dice que para hablar de futuro y desarrollo se debe entender que la sociedad de Barranquilla es nueva, son 204 años de formación contemporánea y modernidad inmersa en un país que a principios del siglo XX, era de las más pobres en América Latina.   Indica que solo fuimos importantes para la nación a partir de la República, porque el río representaba una opción de salida del centro del país hacia el exterior;  señala que la primera apuesta moderna de la ciudad data a partir de 1842 cuando se convierte en el principal puerto desde donde salía el café al exterior.

Menciona que con la separación de Panamá de Colombia y la construcción del Canal de Panamá y el Tren del Pacifico, el café dejó de salir de Puerto Colombia y comenzó a salir por el Puerto de Buenaventura y se fue minando la capacidad de Barranquilla.  Así mismo, las reformas de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe -CEPAL relacionadas con la sustitución de importaciones para proteger la industria interna, terminaron por debilitar la economía barranquillera.   Posterior a la Constitución de 1991 y con la globalización, el Gobierno Central se da cuenta de la importancia de apoyar el desarrollo portuario y de esta forma Barranquilla es vista como la ciudad del futuro; por cuánto su ubicación estratégica beneficiaría a todo un país, integrándolo a la economía mundial.

Y es así como emerge la planeación como herramienta fundamental para garantizar el desarrollo de nuestros pueblos.

El historiador Bell define la planeación como una descripción de lo que la sociedad quiere y en donde la conciencia ciudadana juega un papel fundamental en el desarrollo de los pueblos.    Agrega que se debe tener claramente identificada la sostenibilidad ambiental y contar con políticas en donde el paisaje sea lo más importante y el agua lluvia quede en el medio implementando sistemas de drenajes sostenibles (elementos participantes en el drenaje de las ciudades que reducen el caudal circulante por la superficie de la misma y disminuyen la contaminación).  Finaliza expresando que la planificación debe estar soportada por el conocimiento y de cara a la realidad del medio por encima de cualquier interés sectorial.

Hay que mencionar además, que Barranquilla creció sin planificación, debido “a la debilidad, incluso inexistencia, de los procesos de planeación en el periodo comprendido entre el surgimiento de Barranquilla como “ciudad moderna”” y “la poca efectividad en la aplicación de los PLANES elaborados desde los 50 a través de los distintos gobiernos municipales, quienes no los asumieron como compromiso y disciplina social y administrativa”.   (Panza, 2010: pag15).

Por otra parte, el doctor Walberto Badillo[2], nos comenta que los instrumentos de planificación más importantes que ha ofrecido la Ley 388/97 han sido precisamente los planes de ordenamiento territorial (POT, PBOT y EOT), los macroproyectos, los planes parciales y las unidades de actuación urbanística; los cuales después de 20 años de implementación han demostrado ser ineficaces.

Agrega que el Departamento Nacional de Planeación (DNP) consciente de esta situación, viene liderando desde hace un par de años un cambio generacional a POT’s Modernos y POD´s (Planes de Ordenamiento Departamental); cuyo principal objetivo es articular las transformaciones urbanas en un contexto regional para compensar las tensiones que generan las grandes aglomeraciones con vocación metropolitana.

Con este panorama, finalmente considera que, la gran apuesta que necesita la ciudad en términos de desarrollo urbano es un Plan General Metropolitano respetando la prospectividad del urbanismo, y asumiendo su realidad metropolitana que haga posible:

·         Plantear su reequipamiento socioeconómico, estableciendo una relación real entre las conurbaciones construidas inevitablemente bajo el patrón de ciudad difusa: Aeropuerto, Súper Puerto, Central de Abastos, Central intermunicipal e interdepartamental de transporte, Red de Mercados, Niveles de Atención en Salud, Educación, Centros de Desarrollo Social, etc..

·         Regenerar su Centro Histórico y proteger todo su patrimonio histórico-cultural que frene el malentendido concepto de modernidad que ha devastado buena parte del patrimonio arquitectónico.

·         Solucionar la Movilidad Metropolitana (ya tenemos que hablar de la construcción del Metro del AMB que potencialice la utilidad de los Transmetro, Metro-Río, red de Alimentadores, etc.) incluyendo nuevos sistemas alternativos de transporte no motorizados como la bicicleta.

·         Procurar la Eficiencia Ambiental con al menos 2 parques a escala metropolitana como el del “Batallón”, más una estructura equilibrada de espacios públicos arbolados que mejoren el confort térmico de las calles para poder caminarlas, una red de espacios dedicados a la disposición y tratamiento de residuos, reciclaje y generación de energías renovables; todo esto respetando los suelos de protección y rondas hídricas que mitiguen el riesgo y los efectos del cambio climático.

·         Tener un balance con respecto a la demanda real en los diferentes estratos socioeconómicos y ser mucho más precisos con las futuras operaciones inmobiliarias.

Definitivamente el hecho de que Barranquilla sea catalogada como ciudad del futuro es un mensaje contundente para que lo público, privado y academia trabajemos conjuntamente para mejorar y alcanzar niveles óptimos en los temas de seguridad, educación, movilidad, de puerto, prosperidad y lo ambiental.  Y en donde la educación y cultura sean la base para el desarrollo y los buenos servicios sirvan para generar más competitividad, y todos sepamos cuál es el objetivo a alcanzar.

Con un ahora excepcional y proyección internacional es momento para pensar y reflexionar e implementar; entender que los orígenes de nuestra conformación libre y espontánea aún presentes en nuestra sociedad nos hacen permisivos, y el folclorismo, chabacanería y trivialidad se funden dejando de lado el civismo y lo patrimonial y hasta confundiendo lo que está bien con lo que está mal.   De manera que es imprescindible más autoridad para organizar y frenar lo que anda mal y fomentar la transparencia, inclusión y honestidad.  Desechando el egoísmo y banalidad y entendiendo que lo técnico debe soportar lo público y lo político.

Indiscutiblemente mucho se ha avanzado en la ciudad, y se reconoce a cabalidad, pero hay trabajo por hacer en lo ambiental, sostenibilidad e inclusión social.   Necesario entonces es comprender y escuchar, aquellas voces que desean más participación ya que desde su conocimiento y amor por la ciudad quieren aportar a la construcción de una mejor ciudad.   Indiscutiblemente reeducar para comprender la importancia de recuperar el centro y los espacios públicos para garantizar la atracción de la ciudad y que el súper puerto sea realidad. 



[1] Doctor en Arte y Arquitectura, Maestría/Magister Proyectos de Desarrollo Social,  Especialista en Planeación y Gestión del Desarrollo Urbano y Regional y Arquitecto de profesión.
[2] Doctor en Arquitectura, Doctor en Urbanismo, Máster en Diseño Urbano, Especialista de la Universitat Politécnica de Catalunya, Arquitecto de profesión.

lunes, 15 de mayo de 2017

¿Y LA EDUCACIÓN PARA QUÉ?


El éxito de los sistemas educativos depende de varios factores: la capacitación docente, la docencia como vocación, la tecnología en el aula, la contención emocional y las inversiones del sector (El Clarín, 2016).

Singapur, ha desarrollado el programa “Escuelas que piensan, Nación que aprende”,  siendo la educación un pilar esencial en el desarrollo del país en donde existe un compromiso fuerte y compartido entre el Gobierno, sociedad y empresa.  Este programa busca que los alumnos piensen y desarrollen sus respuestas, que descubran sus talentos y desarrollen sus habilidades en lo académico, artístico o deportivo.   La docencia es una prestigiosa profesión, bien remunerada en la que se mide el rendimiento del profesorado para ayudarlos en su crecimiento y desarrollo. (Aula Planeta, 2016).

Islandia y su educación buscan otorgar igualdad de oportunidades a todos, sin importar su situación socio-cultural; centrándose en valores, trabajan la puntualidad y tiempo en la escuela, la libertad, tolerancia, confianza y franqueza con la familia.  Y conjuntamente la familia y la escuela la autonomía, paz y humildad. Con una fuerte orientación tecnológica, desde la secundaria los alumnos ponen en práctica los contenidos educativos en la realidad social y los jóvenes al ingresar a la universidad alternan estudios con trabajos temporales para afrontar exitosamente su futura carrera profesional. (Universia, 2017 y Hoyos, 2014).


Ahora bien, en Colombia la educación es un derecho de la persona y un servicio público con una función social que debe garantizar la formación integral del ser reflejada en una sociedad justa, equitativa y solidaria (Artículo 67 Constitución Política de Colombia).  “El sistema educativo ha ido avanzando desde la ampliación de la cobertura hacia el mejoramiento de la calidad, a partir del desarrollo de competencias básicas y habilidades específicas” (Navarro, 2017). Pero cómo se mide el sistema educativo en Colombia?

Del Observatorio de Educación de la Universidad del Norte, podemos precisar que, el Índice Sintético de Calidad Educativa (ISCE) es utilizado como mecanismo de evaluación del progreso y desempeño en las pruebas saber, la eficiencia con base en la tasa de aprobación, y el ambiente escolar.  Esto ha generado una serie de reacciones pues aunque el ISCE aporta información valiosa y fundamental para la evaluación del sistema educativo, es información insuficiente para abordar la comprensión del proceso.  Asimismo, se corre el riesgo de dar un valor exagerado a la medición orientando la noble labor educativa hacia el cumplimiento de metas académicas  y de “entrenar a los niños para obtener un buen puntaje” (Llinas,E 2017), “dejando de lado el propósito de brindar una educación integral” (Valencia, 2017).  

Sin embargo, más allá de los indicadores, la lectura de muchos acontecimientos nos indica que hay que realizar grandes esfuerzos para alcanzar la sociedad justa, equitativa y solidaria.  Fundamental entonces propender por un sistema que enseñe al estudiante a pensar, a analizar, a rechazar lo dañino y que ayude a identificar y desechar las conductas que violen a los derechos de los demás.   

Definitivamente es necesario contar con cátedras de ética, con análisis de las situaciones como  el carrusel de la contratación, Odebrecht, Reficar, Yuliana, etc., para que sean rechazadas y no se conviertan en estereotipos a seguir.  

Todos estos casos deberían ser suficientes para entender que la corrupción es contraria a la educación, que es una práctica vil que obstaculiza la inversión social e incrementa la pobreza y la ignorancia.  Y precisamente la pobreza e ignorancia son utilizadas por muchos para engañar y manipular a la gente, vulnerando la posibilidad de llevar una vida digna.

Deseamos y necesitamos un sistema educativo que impulse el desarrollo socio-económico a partir del pensamiento crítico y decisivo que permita frenar la pobreza y la corrupción.   Con planes educativos instituciones –PEI- y programas académicos técnicos, tecnológicos y universitarios que eduquen en las potencialidades y la realidad económica local y regional. 


“El objetivo de la educación debe ser alcanzar un resultado de aprendizaje” (Valencia, 2017) visible a la comunidad a través del desarrollo, la cultura y el bienestar, que permita al ser humano leer las realidades objetivamente para poder tomar las decisiones más convenientes para su vida personal y respetar los derechos de la comunidad y bienes de la colectividad.

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